Brutalidad Policíaca

Los oficiales de policía tienen un empleo difícil. Todos los días deben tratar con el público y muchas veces tienen que arriesgar su vida para salvar la de otros. Sin embargo, los oficiales de policía son humanos, y pueden cometer errores. En algunas ocasiones, los policías se pasan del límite y esto sucede cuando su conducta constituye brutalidad policíaca, lo cual es ilegal.

Un bien conocido caso de brutalidad policiaca lo representa la golpiza que recibió Rodney King por parte del Departamento de Policía de Los Ángeles, en 1991. La golpiza fue videograbada por un transeúnte y difundida por todo el país, lo cual provocó gran controversia y debate sobre las acciones del Departamento de Policía de Los Ángeles, y causó disturbios en esa ciudad. Aunque los oficiales de policía de ese caso quedaron libres de cualquier acusación de conducta criminal después de llevarse a cabo un juicio con jurado, más tarde se levantó una demanda contra el Departamento de Policía de Los Ángeles, que resultó en un veredicto por jurado de 3.8 millones de dólares.

Algunas veces los oficiales de policía tienen que usar la fuerza para impedir que un delincuente cometa un crimen o para poner a alguien bajo arresto. Este es su trabajo y es perfectamente legítimo. Sin embargo, cuando la policía hace uso excesivo de fuerza en los sospechosos de cometer delitos, o inclusive sobre transeúntes inocentes, esa conducta puede ocasionar lesiones a personas que no han hecho nada malo. Aunque a menudo se justifica que un oficial haga uso de la fuerza, ésta debe ser acorde a la situación del momento. Los policías son humanos y algunas veces se dejarán llevar por el calor del momento, y podrían usar la fuerza más allá de lo necesario. Este uso excesivo de la fuerza a frecuentemente provoca grandes lesiones.

Existen varios tipos de casos de brutalidad policiaca e incluyen los siguientes:

  • Uso excesivo de la fuerza
  • Fuerza letal injustificada
  • Uso ilícito de perros policía
  • Falso arresto y detención ilegal

El Abogado Michael P. Foley, Jr., cuenta con una amplia experiencia trabajando junto con otra firma de Connecticut en el litigio de casos de brutalidad policiaca. Uno de estos casos es el de un hombre de Bridgeport que fue arrestado por la policía, pero durante el proceso del arresto, el hombre resultó gravemente lesionado, hasta el punto de quedar en un estado semi-vegetativo. Los arrestos que ocasionan lesiones en un grado tan grave no son legales y representan tristes ejemplos de brutalidad policiaca.

Si usted o un miembro de su familia ha sido víctima de brutalidad policiaca, sírvase llenar la forma de contacto o llámenos al 203-250-7212. Estaremos complacidos de ayudarle con su demanda y de responder cualquier duda o pregunta que usted pudiera tener en relación a su caso.

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